lunes, 28 de octubre de 2013

PARÁBOLA DE LA OVEJA PERDIDA

En una ocasión Jesús estaba enseñando. Muchos cobradores de impuestos, que eran odiados por el pueblo y personas principales como los fariseos estaban escuchando.  

Los fariseos que eran los hombres que siempre estaban buscando como encontrar fallos en Jesús y que entendían mucho de la Ley comenzaron a criticar a Jesús y a decir:   “ Este hombre se mezcla con gente de mala fama y come con ellos!”. Jesús entonces les contó una parábola.


“Un pastor tenía cien ovejas, él conocía a cada oveja de su rebaño, quería a cada una. Como buen pastor llevaba al rebaño a comer en los mejores pastos. Todas las ovejas lo seguían obedientes, menos una, que era muy despistada y no atendía a las órdenes del pastor. Solía quedarse entretenida mirando cualquier cosa que se encontraba por el camino.

Sucedió un día que la oveja distraída iba saltando y se apartó del pastor y de sus cuidados. El pastor, que era muy responsable contaba cada día a sus ovejas.
De repente se dio cuenta que falataba una de ellas, aquella despistada. El pastor se puso muy triste porque amaba a cada una de sus ovejas.

Entonces el pastor tomó una decisión, dejó a las noventa y nueve en el redil y él se fue a buscar la oveja perdida.



 

La ovejita no sabía volver a casa sola, resbaló y cayó en un barranco. Herida y asustada comenzó a gritar. Era lo único que podía hacer, balar.
Pero el pastor que recorría los campos buscando a su oveja oyó un balido lejano. Es ella pensó, y comenzó a correr hacia el sonido de la oveja.
Allí la encontró en el barranco
 
Cuando la encontró se puso como loco de contento. la tomó entre sus brazos y la cargó en sus hombros.
Cuando llegó a casa les dijo a sus vecinos y amigos: Alegraos conmigo porque encontré mi oveja que se me había perdido".

                                                          

 

Jesús les dijo: "Del mismo modo habrá mayor alegría en el cielo por una persona de mala fama y pecadora que se arrepiente que por 99 justas y buenas que no necesitan arrepentirse".


Jesús es el buen pastor y así lo dice en Juan 10:14 "Yo soy el buen pastor, conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mi"


¿A quiénes se refiere Jesús? ¿Quiénes son las ovejas?
A pesar de que pecamos, ¿Jesús nos deja de amar?
¿Es Jesús tu pastor?


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por la informacion, bastante ilustrativa, lo motivo a continuar con la labor de este blog para acercar a mas "ovejas perdidas" al rebaño de Dios

Aida Elena dijo...

gracias por colocar sus talentos puesto a disposición de Dios y ayudarnos a llegar con eficacia a los niños para que conozcan a Dios.

Paula Varas dijo...

Eres maravilloso/a!... No se, como agradecerte tremendo aporte que haces, es un material sumamente didáctico que estoy segura los niños y jóvenes de mi parroquia disfrutaran muchísimo. Éxito, felicidades y bendiciones por montones, especialmente por no ser egoísta con algo tan lindo.

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